Técnicas - Adiestrador Canino en Madrid

Técnicas de Adiestramiento

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Sabes las ventajas de tener a tu perro educado y conseguir con ello una convivencia lúdica, armoniosa y disfrutar plenamente de él?

No solo nos ofrece su compañía, cariño, nos obliga a sacarlo a la calle a hacer sus necesidades, cuidar de su higiene, proporcionarle el mejor pienso, visitas al veterinario, el mejor lugar para su descanso, etc.

El perro tiene una gran capacidad de aprendizaje, adaptación y posibilidades de realizar distintas tareas, e incluso aquellas para las que no fue creado. El aprendizaje y desarrollo de estas tareas, crea en los perros y en sus propietarios muchas expectativas, ilusión, vínculo y lo más importante, que el perro se sienta realmente un miembro más de esa familia.

Son siete las etapas del desarrollo del comportamiento, cada una de ellas posee características propias e importantes, tenemos que conseguir un excelente desarrollo morfológico y estabilidad emocional, completar ampliamente cada una de las etapas, prestando especial atención a la cuarta y quinta etapa.


:: Prenatal, desde la fecundación hasta el nacimiento.

:: Neonatal, de 0 o nacimiento hasta los 15 días, 2 semanas.

:: Transicional o de Transición, de 15 a 21 días, de 2 a 3 semanas.

:: Socialización, de 3 semanas a 12 semanas.

:: Juvenil, de 3 meses a 8 meses.

:: Adulta, de 8 meses a 1 año.

:: Madurez, de 1 año a 2 años.

La más impresionable es la cuarta etapa o etapa de Socialización, debemos desarrollarla y potenciarla plenamente. La Educación y Preadiestramieto, parte importante en la vida del cachorro como principio de su formación.

La edad recomendada para comenzar con la educación y preadiestramiento del perro es a partir de los tres primeros meses de vida, si el perro entro en su nuevo hogar más tarde de esta edad, debe comenzarse desde el momento de su entrada.

Se desarrolla el plan de trabajo individualizado, basado en marcar una tabla de obediencia con ejercicios básicos como: andar al lado sin tirar de la correa, adaptandose al paso de propietatario con distintos ritmos y cambios de dirección, posturas de sentado, tumbado, pie, al lado del propietario o a distancia, mantenerse quieto en estas posturas, acudir a la llamada de su dueño, soltar a la orden cualquier tipo de objeto que el perro tenga en su boca, realizar juegos con distintos objetos para la caza y cobro, paseos e interacción, ejercico físico y psíquico, etc.

De esta manera se conseguirá establecer lazos y vínculos entre ambos.